Venezuela atraviesa horas decisivas bajo una atmósfera de “calma tensa” que disfraza una de las transformaciones más profundas en la estructura de poder del chavismo en la última década. Tras la abrupta salida de Nicolás Maduro del escenario político —un evento que sacudió los cimientos de Miraflores a principios de este enero de 2026—, los focos se han posado sobre una figura que, hasta ahora, operaba con una eficacia silenciosa: Delcy Rodríguez.
Sin embargo, detrás de la asunción formal de la “Presidenta Encargada”, se libra una batalla sorda en los cuarteles. Vladimir Padrino López, el inamovible Ministro de la Defensa y rostro visible de la lealtad militar durante más de una década, parece estar transitando su ocaso. Lo que en las pantallas de televisión se vende como una “continuidad constitucional” y una unidad monolítica, en los pasillos de Fuerte Tiuna se interpreta como un desplazamiento estratégico. ¿Estamos ante el fin de la hegemonía militar directa en Venezuela para dar paso a un pragmatismo civil autoritario liderado por los hermanos Rodríguez?
El Desmantelamiento de la Vieja Guardia: La Purga Silenciosa
La señal más clara de que el equilibrio de poder ha cambiado no vino de un discurso, sino de la Gaceta Oficial. En las últimas 72 horas, se han confirmado al menos 28 cambios en mandos medios y altos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Lo notable no es la rotación —habitual en el mundo castrense— sino los nombres de los salientes.
La mayoría de los oficiales removidos compartían un rasgo común: su cercanía ideológica y operativa con Diosdado Cabello y, por extensión, con la estructura de poder tradicional que Padrino López protegía. En su lugar, han ascendido perfiles más técnicos, menos mediáticos y, crucialmente, alineados con la visión de “eficiencia económica” que promueve Delcy Rodríguez.
Padrino López, quien estampó su firma en estas resoluciones, parece estar ejecutando las órdenes de su propio desplazamiento. Analistas militares sugieren que el General en Jefe ha quedado reducido a una figura simbólica, necesaria solo para evitar un quiebre en la cadena de mando mientras se consolida la nueva lealtad hacia el Ejecutivo civil. La “unidad” que Padrino pregona en sus alocuciones es, en realidad, la aceptación de que el poder real ya no reside en el Ministerio de Defensa, sino en la Vicepresidencia Económica y ahora Presidencia Encargada.
El Factor Washington: Por Qué Delcy y No los Generales
Para entender el declive de Padrino López, hay que mirar hacia el Norte. La administración de Donald Trump, en su segundo mandato, ha operado bajo una lógica transaccional pura. Los informes de inteligencia sugieren que la Casa Blanca ha descartado la opción de una junta militar clásica. Los militares venezolanos, sancionados y con expedientes pesados en agencias internacionales, son vistos como pasivos tóxicos difíciles de rehabilitar.
Aquí es donde entra Delcy Rodríguez. A pesar de la retórica antiimperialista, Rodríguez representa para Washington una interlocutora capaz de garantizar dos cosas que los militares no pueden: la reactivación confiable del flujo petrolero y una cierta estabilidad administrativa que evite una guerra civil y una nueva ola migratoria.
La figura de Padrino López, asociada a la represión de la última década y al sostenimiento de Maduro, se ha vuelto prescindible para esta nueva ecuación. Mientras Padrino garantice que la tropa no se alce, será tolerado; pero su capacidad de veto político se ha evaporado. El “padrinazgo” —ese sistema donde el estamento militar tenía la última palabra en las decisiones de Estado— está siendo desmantelado a favor de un modelo corporativista dirigido por civiles.
La Incertidumbre Económica y la “Paz” de los Cementerios
Mientras las cúpulas se reacomodan, la incertidumbre se filtra en la economía real. La promesa de Delcy Rodríguez de un “renacimiento económico” y un aumento del 37% en los ingresos para este año 2026 choca con la realidad de una inflación que amenaza con repuntar y una población escéptica.
La “normalidad” que pide Padrino López a la ciudadanía se siente artificial. Caracas funciona, los comercios abren, pero hay un vacío en el ambiente. Es la sensación de que el país está en pausa, esperando el próximo movimiento. La disidencia, tanto la oposición tradicional liderada por María Corina Machado como el chavismo radical, ha sido neutralizada o silenciada, no por la fuerza bruta de los tanques de Padrino, sino por la asfixia institucional y los acuerdos geopolíticos supranacionales.
El ocaso de Padrino López simboliza también el fin de la mística revolucionaria armada. Ya no se trata de defender un legado ideológico, sino de administrar una transición hacia un modelo de “capitalismo autoritario” donde los militares son empleados, no dueños.
Conclusión: ¿Jaque Mate o Tregua Temporal?
Vladimir Padrino López sigue en su cargo, pero el poder se le escurre entre los dedos. Su permanencia parece depender enteramente de la voluntad de Delcy Rodríguez y de la utilidad que Washington le asigne a su figura para mantener a raya a los sectores más radicales del chavismo.
La pregunta que resuena en Venezuela no es si Padrino saldrá, sino cuándo y cómo. Si su salida es negociada y pacífica, se confirmará el triunfo total del ala civil-pragmática de los Rodríguez. Si, por el contrario, hay resistencia, la “calma tensa” podría romperse violentamente. Por ahora, el tablero muestra una clara ventaja para la Presidenta Encargada: ella tiene las fichas, el respaldo internacional tácito y la chequera; Padrino solo tiene un uniforme que pesa cada día más y manda cada día menos.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Por qué se dice que Padrino López está perdiendo poder? A pesar de mantener su cargo como Ministro de Defensa, Padrino López ha firmado la destitución de oficiales clave leales a la vieja guardia (específicamente al sector de Diosdado Cabello), cediendo el control real de la estructura militar a figuras alineadas con Delcy Rodríguez. Su rol se percibe ahora como simbólico y de transición.
¿Qué papel juega Delcy Rodríguez en la nueva estructura militar? Como Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez está ejerciendo su autoridad como Comandante en Jefe de facto, ordenando cambios estratégicos en las Zonas de Defensa Integral (ZODI) y en componentes clave. Está subordinando el poder militar al poder político civil bajo una lógica de pragmatismo económico y control administrativo.
¿Cuál es la postura de Estados Unidos frente a Padrino y Delcy? La administración Trump parece favorecer la interlocución con Delcy Rodríguez por su capacidad para manejar la industria petrolera y garantizar estabilidad interna. Padrino López es visto como una pieza necesaria para evitar el caos inmediato, pero no como un actor político con futuro en el nuevo esquema de relaciones bilaterales.
¿Qué pasará con la oposición liderada por María Corina Machado? En este escenario de 2026, la figura de María Corina Machado ha sido relegada tácticamente por Estados Unidos en favor del pragmatismo de los Rodríguez, quienes garantizan el control del Estado. Sin embargo, la tensión social y política se mantiene latente ante la falta de una transición democrática plena.
¿Es real la enfermedad de Padrino López? Existen rumores persistentes y no confirmados sobre el estado de salud del Ministro, que van desde el agotamiento hasta enfermedades graves. Estos rumores son utilizados políticamente para justificar su progresivo aislamiento y la necesidad de un relevo en el liderazgo castrense.